martes, 26 de noviembre de 2013

Trastornos de ansiedad en niños

La ansiedad en una emoción que nos afecta a todos y la experimentamos prácticamente a diario. Es normal sentirse ansioso, pero la ansiedad cuando fluctúa de niveles muy bajos a niveles muy altos el rendimiento social, personal y académico del niño pueden verse afectados significativamente. En niveles moderados, la ansiedad es buena, porque aumenta su atención al peligro o les mantiene alerta cuando necesitan rendir en algo de mejor forma como ante un examen o cuando van a actuar en una obra de teatro. La ansiedad puede surgir de circunstancias reales o imaginarias. Por ejemplo, nuestro hijo puede sentirse ansioso por un examen (real) o puede estar demasiado preocupado por creer que hay un monstruo en su armario (imaginaria).

Los miedos constituyen un factor casi constante en el transcurso del desarrollo de los niños. La aparición de la ansiedad en ellos,  lejos de constituir un rasgo patológico o problemático, indica una evolución en la que podemos observar la conciencia que el niño va adquiriendo acerca de su propia identidad, de sus limites y de sus herramientas.


Conforme van creciendo aparecen algunos miedos considerados normales. Entre los 6 y 18 meses empieza el miedo a la oscuridad y a lo desconocido. Cerca de los 8 meses brota la angustia ante el rostro de un extraño, reacción que revela el reconocimiento y la individualización del rostro de los padres. En esta fase únicamente la presencia de una figura conocida puede calmarle.

En la segunda infancia (2-3 a 6-7 años), la naturaleza de los miedos es más amplia; aparecen miedos a:
A partir de los 7 años se surgen miedos relacionados con el rendimiento escolar y deportivo, miedos más existenciales y el clásico miedo a la muerte.

¿Cuándo se convierte en un trastorno de ansiedad?

Básicamente, cuando la ansiedad afecta significativamente en el desarrollo normal de su vida, así como también cuando las manifestaciones son muy intensas. Normalmente, la mayoría de éstos miedos se resuelven espontáneamente al ir creciendo el niño. Pero si el niño tiene un miedo exagerado o desproporcionado que interfiere con su vida diaria, esto indica que hay un problema de mayor envergadura y que debemos buscar ayuda psicológica profesional.

¿Cuáles son los trastornos más habituales?
- Trastorno de ansiedad generalizada
- Fobia social y/o Fobia específica (animales, ruidos fuertes, terrores nocturnos, etc).
- Trastorno de estrés postraumático
¿Necesita mi hijo ayuda?
Responder a las siguientes preguntas puede sernos útil para decidir si nuestro niño precisa de ayuda externa profesional:
  • ¿Es la ansiedad típica para un niño o niña de su edad?
  • ¿Aparece la ansiedad en situaciones específicas o es más generalizada?
  • ¿Es un problema que está durando bastante tiempo o es reciente?
  • ¿Qué sucesos pueden estar contribuyendo a los problemas?
  • ¿Cómo se ven afectados su desarrollo personal, social y académico?
Estas preguntas te ayudarán a sopesar la magnitud del problema y valorar si necesitas una opinión profesional que lo valore con más profundidad.

Si la ansiedad es atípica para la edad del niño o niña, está durando demasiado tiempo, no parece mejorar, y está causando problemas importantes, entonces se recomienda hablar con un profesional, como el psicólogo escolar o acudir a un psicólogo privado, así podremos valorarlo y darte un análisis más detallado de la situación. 
Tratamiento

Las técnicas terapéuticas que más utilizamos con niños los psicólogos ante problemas de este tipo son las mismas que las que se usan en el tratamiento de los adultos, eso sí adaptadas. Más que en aspectos conceptuales, las diferencias radican en la adaptación de las herramientas a la edad y a las características del niño. Las técnicas más frecuentes son: 

-. Técnicas de exposición
-. Relajación
-. Técnicas de modelado
-. Técnicas cognitivas
-. Técnicas a través de juegos, cuentos, etc.
-. Entrevistas familiares y con la escuela

Si crees que tu hijo/a puede necesitar ayuda ponte en contacto con nosotros, podemos ayudarte!

Hasta la próxima semana!

martes, 19 de noviembre de 2013

Bulliyng


El acoso escolar o el coloquialmente llamado bullying es uno de los principales problemas a los que se enfrentan hoy en día los jóvenes en los colegios e institutos de nuestro país. Los datos son alarmantes, según la organización mundial de la salud uno de cada cuatro escolares sufre maltrato y acoso diariamente. Es una forma de tortura en la que el un chico/a o un grupo de ellos someten a maltrato a un compañero. Cualquier forma de maltrato físico, psicológico, verbal o cibernético que se ejerce sobre un escolar durante un tiempo prolongado se considera bullying.

Los jovenes que se ven sometidos a este tipo de acoso viven atemorizados, tienen pánico de ir al colegio o instituto y en algunos casos llegan a tener depresión y pensamientos de suicidio que, en ocasiones, llevan a cabo. Son situaciones realmente muy peligrosas en las que, en ocasiones, ni los propios padres son conscientes de la gravedad del problema.

Tipos de Bullying
  • Agresiones verbales. Dentro de este apartado entrarían los insultos, hablar mal de alguien, difundir falsos testimonios, mentiras o rumores malintencionados sobre un compañero. 
  • Agresiones psicológicas. En este caso encontramos las intimidaciones con la intención de provocar miedo y conseguir que la víctima haga algo que no quiere hacer como dar su dinero u objetos personales o cualquier otra cosa bajo coacción intimidatoria.
  • Agresiones físicas. Aquí encontramos las palizas, golpes o empujones, además de los robos o el destrozo de sus cosas u objetos.
  • Aislamiento social. Otra manera de bullying, más habitual de lo que parece y que pasa más desapercibida, consiste en aislar a la víctima impidiéndole participar en las actividades de los compañeros de clase o, en algunos casos, dejar de hablarle, haciendo que los demás tampoco lo hagan, consiguiendo que nadie se relacione con el/ella. 

  • Agresiones sexuales. Aquí encontramos todas las agresiones que tienen como objetivo hacer que la víctima se sienta humillada o incómoda. La forma más frecuente del acoso sexual en el colegio es mediante los teléfonos móviles o a través de las redes sociales. 
  • Agresiones racistas. En algunos casos, la manera más habitual que utilizan los agresores son los insultos racistas cuando la víctima pertenece a alguna minoría como la latina, negra, etc.
  • Actualmente, la tecnología y las redes sociales son los medios de contacto que se han convertido en un nuevo modo de acoso ampliando su alcance a un mayor número de personas.
¿Cómo puedo detectarlo en mi hijo?

Las consecuencias del acoso escolar son muchas y profundas para quien las sufre y padece, después de un tiempo se hacen evidentes y podemos notar que nuestros hijos tienen un bajo autoconcepto de sí mismos, sus actitudes son más pasivas, están deprimidos o ansiosos y también es muy notorio que pierden interés por los estudios, lo cual puede desencadenar una situación de fracaso escolar.

Si observas en tus hijos conductas extrañas, lo ves constantemente triste, enfadado, deprimido o ves que evita ir al colegio/instituto o no quiere ir a alguna actividad, enciende tu alarma porqué es posible que tu hijo/a esté sufriendo algún tipo de abuso. 

¿Cómo combatirlo en el colegio?

En España ya hay centros con programas para prevenir el acoso escolar, como es el caso del programa: “TUTORIA ENTRE IGUALES” que se lleva a cabo en diferentes centros de Barcelona, Aragón y Castilla la Mancha.

El psicólogo educativo Andrés González Bellido afirma que “Es una estrategia educativa para disminuir la violencia y el acoso escolar dentro de los centros educativos tanto de primaria como de secundaria”.

A continuación tenéis un vídeo que os muestra el funcionamiento de este programa tan interesante.




Si crees que tu hijo/a sufre algún tipo de abuso puede ser una buena opción acudir a un psicólogo que pueda evaluar la situación antes de que empeore y poneros en contacto con el centro escolar para hacer algo al respecto antes de qué sea demasiado tarde y las secuelas sean peores.

Hasta el próximo día!!

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Hablar de sexo con los niños

¿De dónde vienen los niños? Cuando nuestro niño hace esta pregunta, algunos padres nos ponemos nerviosos y recurrimos al cuento de la cigüeña pero, esto es un error. Los pequeños y curiosos no tardan en buscar otras respuestas que los lían aún más. La sexualidad nunca debemos convertirlo en un tema tabú en casa.

Cuándo hablar sobre sexualidad con tus hijos

Antes o después, tus hijos empezarán a hacer preguntas sobre sexo. ¿Es posible hacer más fácil esta charla sobre educación sexual? Sí que lo es. El truco está en mantenerse firme, no inventar o mentir, no evitar ni evadirse de la pregunta y no contestar más de lo que tu hijo pregunte. Lo ideal es hablarle de sexo poco a poco, es decir, en la medida de su curiosidad, sus conocimientos previos sobre el tema y según la edad que tenga. Para averiguar qué grado de información tiene y cuál es el que precisa, empieza por hacerle tú las preguntas.

Es conveniente empezar a hablar de sexo con tu hijo desde el momento en que él comience a conocer su cuerpo y a nombrarlo. Evitemos dar otros nombres a las partes genitales para que el niño no se sienta confundido.

7 Claves para abordar el tema

-- Los padres debemos educar en un sentido completo y óptimo, en todos los ámbitos. No debemos delegar momentos educativos a otros miembros como los abuelos, la escuela o los amigos. Puede acarrearnos desagradables sorpresas.

-- Los niños no se traumatizaran con el sexo si les transmitimos amor y naturalidad. Al contrario: la prohibición, coacción, ocultación o mostrar el sexo como algo malo y pecaminoso genera traumas y rebeldía.

-- No hay nadie como nosotros para saber cuándo nuestro pequeño está preparado para comenzar a tener relaciones sexuales sanas, siempre que lo conozcamos bien y mantengamos una comunicación cordial y fluida.

-- Si abordamos el tema a tiempo evitaremos males mayores. Si esperamos, el resultado será peor y más complicado.

-- Nuestros niños crecerán con mayor seguridad si tenemos con ellos una buena comunicación desde muy pronto. Seremos su guía para enfrentarse a la vida y prevenir riesgos en las relaciones sexuales y otros temas.

-- No tenemos que meterles miedo en temas de sexualidad, pero deben conocer los riesgos que existen. Conocer algo es prevenirlo.

-- Si se presentan problemas, tenemos que estar ahí para ayudarles. Conseguir que se sientan culpables sólo aporta miedo y más dolor del que ya les causa esa situación por sí misma.

Cuento sobre sexualidad

Hoy os presento "No me cuentes cuentos" un cuento sobre sexualidad para leer en familia con niños y niñas a partir de los 3 años. Sus autores Carlos de la Cruz y Mario de la Cruz han sabido plasmar el tema de la sexualidad humana de una forma amena, sencilla y natural y convertirá este momento difícil para algunos padres en una forma de responder a sus hijos sus dudas de manera sencilla y cómoda.

Podéis encontrar en cuento pinchando AQUI o en la foto


¿Qué os parece este material para abordar el tema con vuestros hijos? Espero vuestras opiniones.

Hasta el próximo día!!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Miedo a la oscuridad

El miedo a la oscuridad se considera un temor evolutivo, una etapa normal del desarrollo de los pequeños. De hecho, uno de cada tres niños de entre tres y cinco años lo padece. Esto no quiere decir que no haya que hacer nada al respecto, debemos ayudar nuestro hijo a superarlo para que la noche sea un momento de descanso y no termine en una fobia. 

Como hemos dicho, este temor a la oscuridad forma parte de los miedos infantiles habituales, surge a partir de los 18 meses de vida, pero lo más habitual es que debute entre los tres o cuatro años, y se extienda hasta los ocho o nueve años generalmente. 

¿Qué puedo hacer para ayudarle a superar el miedo a la oscuridad? 

1. Utiliza el juego para que venza el miedo. La mejor manera de trabajar con los niños es mediante el juego. Se pueden plantear juegos clásicos que impliquen llevar los ojos cerrados, como la gallinita ciega, ponerle la cola al burro, reventar una piñata, etc. Otra opción son los juegos de semi-penumbra como las sombras chinescas o en penumbra como contar cuentos o realizar juegos como reconocer objetos mediante el tacto.

2. Deja encendida alguna luz tenue. No es malo dejar alguna luz encendida, pero tiene que ser muy tenue. Lo ideal es que casi no ilumine pero que sí deje algo de claridad en la habitación.

3. Establece rutinas relajantes. Si se transmite que ir a la cama y apagar la luz es parte de una cadena de conductas (que comienza con un baño y sigue con un biberón o un vaso de leche y un cuento), será mucho más fácil que concilie el sueño y todo esto evitará que sea invadido por los miedos.

4. Enséñale que la casa es un entorno seguro. Acompañale a comprobar que en ese lugar que teme no hay nada. Los lugares más comunes que generan miedo es debajo de la cama, el interior del armario y los huecos de detrás de las puertas.

5. Evita cosas que incrementen su temor. Si tu hijo manifiesta signos de miedo a la oscuridad, es importante que evites que vea películas o programas de televisión de miedo o que escuche historias que puedan asustarlo.

Rutina recomendada para antes de dormir

1. 15 minutos antes, avisa a tu niño que está llegando la hora de dormir. Esto hará que se vaya preparando.

2. Realiza juegos tranquilos antes de dormir o que vea dibujos relajados en la televisión.

3. Báñalo y ponle el pijama.

4. Acuéstalo y cántale o cuéntele un cuento, queremos conseguir que estos momentos previos al sueño sean tranquilos y relajantes. También puedes hablar con él de algo agradable que le haya sucedido durante el día.

5. Despídete de tu hijo, dale un beso, las buenas noches, apaga la luz y déjalo solo en la habitación.

Cuento miedo a la oscuridad

Os dejo el enlace para descargaros un cuento que os puede ayudar a trabajar el miedo a la oscuridad con vuestros pequeños. El libro se titula "Tengo miedo a la oscuridad" y su autora es Jacqueline East. Podéis descargar el cuento pinchando AQUÍ o en la imagen...


¿Tienen vuestros hijos miedo a la oscuridad? ¿Qué os parece este cuento para paliar el problema? ¿Os ha parecido efectivo? Espero vuestros testimonios...

Hasta el próximo día!