martes, 29 de octubre de 2013

7 Claves para acabar con los problemas de alimentación

Los problemas de alimentación afectan al 25% de los niños sanos y al 80% de los que tienen algún tipo de enfermedad crónica.

Los trastornos de la conducta alimentaria que afectan en la primera infancia (de 0 a 6 años) y que le impiden al niño crecer y engordar pueden ser debidos a una causa orgánica, pero también puede deberse a una alteración en el vínculo materno-familiar.

Una intervención temprana en estos problemas de alimentación que suceden en los primeros años de vida, es básico para la prevenir posibles alteraciones en el desarrollo emocional del niño y en la construcción de un vínculo afectivo estable con los padres.

El papel del psicólogo es clave para tratar a los niños en sí mismos como a vosotros como vínculo familiar para así, romper el mecanismo que mantiene los síntomas de ese trastorno alimenticio.

¿A que pueden ser debidos?

- Aversión alimentaria. Es aquella que padecen aquellos niños que solo quieren comer un tipo de alimentos, por ejemplo, puré de un mismo color, de un sabor o de una textura concreta, aquellos que no mastican o aquellos que se niegan a comer determinadas cosas. 

- Enfermedad. Algunos niños que padecen alguna enfermedad y que, incluso, llevan un botón gástrico  vía que lleva a la alimentación directa al estómago, por lo que nunca han comido por boca. El tratamiento se realiza en el hospital y con la presencia de los padres, para que progresivamente ellos mismos aprendan y puedan hacerlo.

¿Qué podemos hacer?

Cuando los niños no comen debido a una aversión alimentaría nosotros como padres podemos seguir algunas pautas para que estas resistencias vayan disminuyendo hasta conseguir que presenten una alimentación normalizada.

1. Fomenta un ambiente agradable en las comidas. La hora de comer debe ser armonioso y agradable para el niño. Evita que la comida esté relacionada al castigo, si no se acaba lo que hay en el plato.

2. Modifica su percepción de la cantidad de comida. Sirve al pequeño la cantidad de comida que precisa en función de su edad en un plato más grande. De esta manera, creerá que hay poca cantidad de comida dentro del plato.

3. Anímale a ser autónomo. Puede motivarle poner la mesa, déjale que se sirva él mismo y que decida y tenga cierta autonomía sobre sus gustos gastronómicos.

4. Comer en familia. Siempre sea posible permítele que coma en familia para que aprenda de vosotros los hábitos alimenticios, asimilando la conducta y el modelado familiar.

5. Fomenta una alimentación sana y equilibrada. Permítele que escoja su menú, esto puede influir en el éxito o en el fracaso de su alimentación. El éxito significa que tu hijo debe probar una variada cantidad de alimentos saludables para ir acostumbrando su paladar a las distintas texturas y sabores.

6. Evita caprichos y exquisiteces. La hora de la comida tiene un lugar, un tiempo y objetivo claro, preciso y necesario.

7. Sírvele sólo lo que necesita. Tu hijo no puede comer la misma cantidad que vosotros como adultos. Deja que él, en la medida de lo posible, decida y coma la cantidad de comida que necesita para satisfacer su hambre y desarrollar de forma sana sus gustos.

¿Qué os parecen estos consejos? ¿Habéis aplicado alguno con vuestros hijos/as? No dejes de contarnos vuestras experiencias seguro que pueden ayudar a muchos padres.

Hasta el próximo día!!

jueves, 24 de octubre de 2013

Sobreproteger a tus hijos

Las prisas, las ganas que tenemos de que nuestros hijos disfruten de su infancia, el ansia del perfeccionismo, etc, pueden llevarnos como padres a anticiparnos en la satisfacción de las necesidades de sus hijos y a evitarles algunas dificultades. Si les protegemos en exceso, se les puede perjudicar más que beneficiar. No podemos mantener a nuestros pequeños constantemente en una burbuja, convirtiéndolos en el centro de todas las miradas y privándoles de todas las dificultades y peligros.

Ya desde muy pequeños empiezan a buscar ser independientes y a investigar todo lo que les rodea: tocan, chupan y huelen cualquier objeto que cae en sus manos. Los padres pensamos que su comportamiento es peligroso o dañino y, a veces, les sobreprotegemos pensando que así estarán mejor cuidados. ¡Evita cometer estos errores y deja que tu hijo disfrute con sus hallazgos!

Los expertos definen la sobreprotección "como un exceso de celos en el cuidado de los pequeños, tanto que, a veces, les ofrecemos cosas que ni siquiera nos han solicitado". Además, la sobreprotección supone una dedicación absoluta al cuidado de los niños, hasta el punto de intervenir en cualquier situación problemática o conflictiva que se les presente, con lo que impedimos su aprendizaje y, por lo tanto, su adecuado desarrollo en su camino hacia la madurez y posterior adultez.

¿Qué puedes hacer?

A continuación, te ofrezco algunas pautas que te van a ayudar a proporcionar a tus pequeños los cuidados que necesita para sentirse seguro y querido, sin que caigas en una excesiva protección:


  • Deja que se enfrente a las dificultades, que se adapte a un entorno que cambia constantemente y a que desarrolle sus habilidades por sí mismo.

  • Déjale respirar, no puedes estar permanentemente controlándole o encima de él con preguntas o preocupaciones por su bienestar y salud.

  • Fomenta que aprenda a pensar por sí mismo, que asuma nuevos retos (como aprender un nuevo deporte), a tomar la iniciativa y a tomar sus primeras decisiones. Ofrécele sugerencias, pide su opinión, tenlo en cuenta...

  • Anímale a que juegue o realice actividades con otros niños, sin la presencia constante de los mayores.

  • No le des todo lo que pida o todo lo que crees que necesita. Enséñale el valor del esfuerzo y todo el aprendizaje que llevan superar las dificultades y la frustración. 

  • Demuéstrale que estás a su lado cuando te necesite, pero para apoyarle, no para solucionar sus problemas y hacer sus tareas.

  • Permite que pase tiempo con otras personas cercanas para establecer vínculos afectivos como con abuelos y tíos e “independizarse” un poco de vosotros.

  • Trátale de manera acorde a su edad.  Que coma solo o se vista cuando ya pueda hacerlo; y a medida que van pasando los años, quítale el chupete, el biberón, la silla de paseo...

Guía estilos educativos

A continuación os facilito una guía sobre los estilos educativos empleados a la hora de educar a los hijos y que consecuencias puede tener cada uno de ellos en la crianza de vuestros pequeños. En ella se habla de la sobreprotección ampliando un poco más este tema.

Esta guía está realizada por la Junta de Andalucía y la Consejería de Salud de la misma. Entra dentro de un programa de apoyo a madres y padres de adolescentes realizado por el departamento de Psicología evolutiva y de la educación de la Universidad de Sevilla. 

Creo que esta Guía va a seros muy útil, pincha AQUÍ o en la imagen de abajo para descargarla...




¿Qué estilo utilizáis con vuestros hijos? Vuestras opiniones y dificultades pueden ayudar a muchos padres, animaros a opinar!!!

Hasta el próximo día...

martes, 15 de octubre de 2013

Niños superdotados

¿Cómo podemos saber si nuestro hijo/a es superdotado? Hay dos formas complementarias para determinarlo: observando sus particularidades características y conductas y/o mediante test o pruebas. La superdotación y las altas capacidades son conceptos todavía controvertidos y sujetos a  polémica respecto a lo que significan y a su evaluación e intervención. En general si que sabemos que este término se emplea para designar a esos pequeños que poseen una inteligencia superior pero no logramos atribuir apriori que más características forman parte.

A día de hoy sabemos que la superdotación incluye, además, de una alta inteligencia, una serie de características y capacidades que van más allá de un simple número. Por tanto, un CI (Cociente Intelectual) igual o superior a 130 o una capacidad intelectual alta serían una condición necesaria pero no suficiente.

Diferencias entre superdotación, altas capacidades y precocidad

Superdotación

  • CI superior a la puntuación de 130 en la Escala de Inteligencia Stanford-Binet. 
  • Gran motivación por lo que les gusta, llegando a ser obsesivos. 
  • Muy creativos siendo capaces de generar respuestas nuevas e ingeniosas ante nuevas situaciones o retos. 
  • Hipersensibilidad
  • Afán de protagonismo o liderazgo (que, a veces, no consiguen)
  • Baja tolerancia a las críticas o al cuestionamiento de sus puntos de vista
  • Gran riqueza de vocabulario
  • Muy buena memoria 
  • Perfeccionismo extremo
  • Muy exigentes consigo mismos 
  • Sentido del humor peculiar
Altas capacidades
  • CI alrededor de 120-130
  • Pueden manifestar, en diferente medida, las características señaladas en la superdotación aunque serían menos pronunciadas en general.
Niños precoces
  • Avance significativo en algunos hitos evolutivos en un momento dado de su ciclo de desarrollo (hablan antes con mucho vocabulario, aprenden a leer con solo 4 años, etc.).
  • Aprenden rápido y bien, marcando diferencias significativas con sus compañeros
  • Creatividad 
  • Motivación e implicación en las tareas
¿Cómo identifico si mi hijo/a es superdotado?

A nivel cognitivo

- Muy Observador
- Extremadamente Curioso
- Intereses Intensos
- Excelente memoria
- Gran Capacidad de Atención
- Muy buena forma de razonar
- Relaciona ideas, objetos o hechos, rápida y fácilmente
- Pensamiento fluido y flexible
- Excelentes habilidades de solución de problemas
- Aprende rápido, con poca práctica y repetición

A nivel relacional y/o emocional

- Interesado en temas filosóficos y sociales
- Muy sensible y emocional 
- Perfeccionista
- Enérgico
- Sentido del Humor bien desarrollado
- Motivado intrínsecamente
- Amplio vocabulario
- Lee rápida y ampliamente

¿Qué podemos hacer como padres?
  • Enseñar disciplina y poner límites a sus conductas como lo haríamos con cualquier otro hijo.
  • Evitar cualquier tipo de comparación con hermanos, familiares u otros niños.
  • Debido a sus altas capacidades de comprensión del entorno social, pueden sufrir cierto rechazo por parte de los demás niños que lo ven como el "listillo" de la clase o "raro".
  • Realizar actividades que rellenen su afán de aprender como viajar, visitar museos, cine, teatro, exposiciones científicas, lugares históricos, etc.
  • Entender su incansable necesidad de saber más. Proporcionarle acceso regulado a distintas y variadas fuentes de información tales como libros, ordenadores, internet, enciclopedias, etc. Tenemos que apoyar sus intereses y pasiones en la medida de lo posible.

A continuación os facilito el enlace a una guía para padres elaborada por la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias que os será muy útil para entender más y mejor a vuestro hijo y en la que nos facilitan más pautas para ayudaros en esta ardua tarea de educar. Pincha AQUI para descargarla.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Cómo cambia la vida cuando tienes un hijo/a

Estás muy bien con tu pareja, tienes un hogar ya consolidado y un prometedor futuro. Quizá sea el momento de que tengáis vuestro primer hijo… ¿o no? ¿Cómo saber si estáis listos para ser padres?.

Cuando te planteas tener un hijo, sabes que cambiará tu vida. Lo de no dormir, viajar menos, o dejar de salir al cine, cenar o ir a conciertos te lo esperas. Pero hay algunos aspectos que nadie te cuenta y ni te puedes llegar a imaginar, pequeños detalles que, cuando te paras a pensar, han invadido tu vida por completo.

¿Qué cambios se producen?

Descubres dentro de ti una fuerza que te invade por sorpresa y hasta te asusta por su potencia. Te sientes como una leona, preparada para defender a tu "cachorrito" con garras y dientes.

Empiezas a entender, respetar y admirar a tus padres como nunca antes lo habías hecho —y crece tu comprensión y admiración hacia ellos de manera genuina.

Crece tu compasión por todos los niños. No aguantas ver sufrir a un niño en las noticias, ni en una película, ni en la calle. 

Nace en ti un amor tan grande, poderoso y profundo, que a veces hasta te asusta y te confunde. "¿Podré querer a otro ser como a este pequeñín?", te preguntas.

Empiezas a valorar el placer de los silencios, de una ducha calentita al final del día, una tacita de café con una amiga, una película en casa con tu pareja, una noche de sueño profundo... y disfrutas a fondo cada uno de esos instantes. 

Los momentos a solas con tu pareja son pocos y breves, pero los dos aprendéis a disfrutarlos y aprovecharlos al máximo, aunque un pequeño lloro pueda interrumpirlo en cualquier momento. 

Como un malabarista que va agregando más y más pelotas a su actuación, aprendes a hacer dos, tres, cuatro, cinco... cosas a la vez.

Aprendes a dominar el arte de la improvisación. Compones increíbles canciones, transformas tus dedos en marionetas, e inventas fantásticas y absurdas historietas para tener entretenido a tu pequeño (sobre todo cuando está cansado, aburrido o malito). 

Cambian tus prioridades. Un bebé puede ser pequeño en tamaño pero será la personita más demandante con la que te vas a encontrar en la vida.

Ser padres y madres

Ser padres no es tarea fácil y por eso, debe ser una decisión meditada y consensuada por ambos miembros de la pareja. 

Os presento el libro "Ser madre y padres; ¿Dónde está el manual de instrucciones?" que podéis descargar de manera gratuita desde la página web edukame.com. la autora del libro es Cristina García, experta en pedagogía y educación infantil. El libro recoge un resumen de las consultas reales más interesantes que se han ido respondiendo en Edúkame. Siempre enfocádas desde el lenguaje emocional entre padres e hijos y con un tono entretenido.

En este libro encontrarás dudas que tienes en común con otros padres que se encuentran inmersos como tú en esta ardua tarea de educar. 

Para descargar el libro pincha AQUI o en la imagen





Y para ti...¿Cómo ha cambiado tu vida tener a tu primer hijo? 

Hasta el próximo día!!!


jueves, 3 de octubre de 2013

Técnicas de estudio

Cuando se empieza un curso nuevo, todos tenemos las mejores intenciones para que nuestros hijos saquen unas buenas notas. Con voluntad podemos hacer que esto se cumpla, pero luego llega lo difícil, mantener un horario de estudio y encontrar tiempo para todo. Y, para que no nos encontremos con sorpresas desagradables de última hora, debemos prepararnos bien desde el principio, para que el tiempo que empleemos con nuestros hijos se vea reflejado en las notas.

Desde muy pequeños, debemos educar a nuestros hijos a que tengan una regularidad y una disciplina en el estudio. Para ello, existen una serie de técnicas de estudio que pueden ayudar a mejorar el estudio.

¿Qué podemos hacer?

1.- Lugar de estudio. Antes de nada, lo primero que debemos enseñarles a nuestros hijos es que tengan una buena organización. Para realizar un buen estudio, la mesa y el material de trabajo deben estar siempre ordenados y a punto. De esta manera se evitan las distracciones que pueden provocar objetos innecesarios y la pérdida de tiempo que supone levantarse cada vez que uno necesita algo.

2.- Tiempo de estudio. Respecto al tiempo, es conveniente colgar de la pared un horario de clase y realizar un horario semanal en el que quede reflejado cómo se va a organizar cada día y cuánto tiempo le va a dedicar a cada materia.

Una vez hemos conseguido que aprendan a organizarse, debemos enseñarles un aprendizaje de las técnicas de estudio. Las técnicas de estudio no se pueden aprender como un aprendizaje aislado, sino que su entrenamiento se debe realizar siguiendo una guía de orientación que se expone a continuación.


Estudiar es un proceso que requiere tres momentos:

Comprensión del texto. Para ello se realiza, en primer lugar, una prelectura, una lectura muy rápida de todo lo que se ha de estudiar con el fin de sacar una idea general sobre el contenido del texto. A continuación, se procede a una lectura comprensiva, procurando leer despacio y entender bien todo lo que explica el texto.

Selección y organización de conceptos, de manera que la cantidad de información sea menor y por lo tanto más fácil de aprender. En primer lugar, se procede a subrayar las ideas principales o palabras clave. Después, lo más conveniente es realizar un resumen del texto, escribiendo lo subrayado pero formando frases completas con sentido. Y, por último, se confeccionará un esquema, donde presentaremos las palabras que conllevan una mayor carga en el texto organizadas formando un esquema de llaves o cuadro sinóptico. 

Memorizar conceptos fundamentales. En primer lugar realizaremos una visualización del esquema, será necesario mirar con atención durante un tiempo, entre dos y cinco minutos según el tamaño del esquema, presentando atención al número de elementos de cada nivel, a cómo están colocados, a cuantos niveles diferentes hay... Es decir, observando con atención los detalles. Después tapar el esquema e intentar reproducirlo en un papel. Todo esto hasta que el proceso sea un éxito. Tras este proceso, se procede a la recitación del resumen, donde dividiremos el texto del resumen en partes pequeñas para estudiarlas por separado, una detrás de otra. Se puede hacer por preguntas o por párrafos. A continuación, se lee tres veces seguidas, oral o silenciosamente, la primera de las partes separadas, tras lo cual se tapará lo leído y se intentará repetir sin mirarlo. Luego hay que comprobar y, si se ha logrado, hacer lo mismo con la segunda parte. Si no, se vuelve a leer tres veces más y otra vez a comprobar.

Cuando se hayan aprendido estas tres partes, conviene volver al principio y comprobar si aún se recuerdan las anteriores. Habrá que releer alguna si se ha olvidado. Después se hará lo mismo cada tres partes estudiadas. 

Y, por último, se deberá hacer un repaso de lo que se ha aprendido al día siguiente ya que sino no habrá servido de nada. Esto consiste en hacer una lectura rápida y después ir comprobando por partes si se sabe repetir bien el texto estudiado.

Espero que estás técnicas de estudio os ayuden a mejorar el rendimiento de vuestros hijos/as!!

Hasta el próximo día.