jueves, 26 de diciembre de 2013

Navidades sin materialismo

“A veces andamos un poco perdidos… Cuando vemos que todos sus  compañeros del cole tienen de todo y él nos lo pide no sabemos qué hacer ¿No  se lo compramos? ¿Y si luego se siente diferente al resto por no tenerlo? Nos gustaría enseñarle que hay cosas más importantes que tener todos esos juegos pero no sabemos cómo hacerlo sin regañarle y enfadándonos por la rabieta que coge…”

Dar a los hijos e hijas todo lo que piden no es la mejor forma de hacerles felices. Hay muchas cosas que no son materiales y que seguro que vuestra hija o hijo valora. Dar vuestra alegría, vuestro interés, vuestro tiempo, vuestros conocimientos, vuestro humor… son las cosas que de verdad les hace felices. 

Enseñarles esto desde peques es fundamental. Si les enseñáis el valor de las cosas que no son materiales: 

- Crecerán más felices. Necesitarán menos y lo que tengan lo valorarán mucho más.

 - Aprenderán el valor del dinero. Las cosas cuestan un dinero y por tanto un trabajo. Esto les irá enseñando el valor del ahorro. 

- Llegarán a la adolescencia… sabiendo que hay cosas mucho más importantes y que no es imprescindible tener todas esas cosas para ser felices. 

¿Qué puedo hacer?

-. El valor de las cosas. Para poder comprar ese coche hay que levantarse pronto todos los días, ir a trabajar aunque no apetezca, quitarse de otras cosas para ahorrar y por fin comprarlo. Y luego cuidarlo para que dure. Enseñarles esto les hará valorar mucho más las cosas que tiene y que hay en casa. 

-. A dar y no solo a recibir. Hay que acostumbrarles a dar y dejar: sus juguetes, su ropa, su tiempo… De esta forma estarán ensayando para cuando sean adultos. 

-. A saber lo que es verdaderamente valioso. No son las cosas materiales las que nos dan la felicidad, pero enseñar esto en una sociedad que nos dice lo contrario no es fácil. Sus amigas tienen ese móvil tan chulo, sus amigos se van de compras los viernes… Es importante que sepan que hay cosas mucho más importantes y que seguro que les hacen mucho más felices: preparar una merienda en familia, echar una carrera en el parque con los primos, ayudar a la abuela con la compra… Dan otro tipo de satisfacción mucho más 
intensa.

-. A cuidar y valorar sus cosas. Si siempre tiene lo que quiere y cuando lo quiere ¿cómo se sentirá cuando no lo pueda tener? Claro, se tirará al suelo, gritará y se enfadará mucho. Aprender a aguantarse y a 
manejar todas esas emociones que siente por no tener ese juguete que quiere es muy importante, y estará aprendiendo para cuando sea mayor. 

Un cuento para trabajar este tema estas navidades

Os presento el cuento "Un trato con Santa Claus". Con este cuento los más pequeños van a aprender a reconocer el valor de las personas por encima de los regalos y juguetes propios de la Navidad. Es un cuento de Pedro Pablo Sacristán, espero que os guste. Lo podéis encontrar pinchando AQUI o en la siguiente imagen.





Os deseo a todos unas felices fiestas rodeados de vuestros seres queridos. 

Hasta el próximo día!!

jueves, 19 de diciembre de 2013

El poder de las emociones positivas

¿Os habéis parado a pensar alguna vez el poder que tienen las emociones positivas? La felicidad está formada por un conjunto de emociones positivas y estas emociones son el mejor calzado para caminar hacia la plenitud personal.

A veces nosotros como padres estáis tristes por algo o rumiando sobre pensamientos negativos una y otra vez, y de repente ocurre algo que nos saca de ese letargo o estado negativo y florece una emoción positiva como una autoconfianza fuerte y renovada, una alegría, una esperanza o algo que os hace reír, esto mismo les ocurre también a nuestros hijos o podemos intentar que lo hagan.

Los niños pequeños suelen experimentar diversas emociones positivas y estas son ampliables, acumulativas y permanentes. Además de lo agradable que es experimentar estas emociones, también contribuyen a su crecimiento y a la optimización de sus recursos físicos, sociales y cognitivos.

Los padres debemos centrarnos en aumentar los estos rasgos positivos y no solamente preocuparnos de los negativos. Martin E.P Seligman, padre de la inteligencia emocional,  nos propone en su libro "La auténtica felicidad" técnicas para incrementar las emociones positivas en los niños.

¿Qué podemos hacer como padres?

-. Juega con tus hijos. Los juegos interactivos entre padres e hijos pueden ser puestos en práctica en cualquier situación. Las cajas de cartón, los bloques de construcción y hasta los periódicos y revistas, pueden sernos útiles para experimentar y divertirnos al mismo tiempo. Cuando nuestros hijo se encuentre absorto en un juego, trata de no cortar su inspiración bruscamente, es recomendable que diez minutos antes de que tenga que terminar de jugar le avisemos, así le damos tiempo de finalizar con tranquilidad y sin sobresaltos.

-. Debemos ser cuidadosos con el uso exagerado de la palabra NO, es imprescindible utilizarlo para implementar límites o llamar la atención sobre un peligro, pero habitualmente los padres utilizamos este término indiscriminadamente para aquellas cosas que nos resultan molestas de ellos, en vez de solamente darles el uso que debemos. 

- En cuanto al elogio hay que tener en cuenta la estima positiva. No se puede elogiar al niño porque sí, tiene que haber hecho algo para ganárselo. Si les damos elogios desmedidos que nada tengan que ver con haber realizado bien alguna tarea, estamos debilitándolo de cierta manera y perderá eficacia. Le reforzaremos de acuerdo al logro realizado, a mayores logros, como decir su primer palabra por ejemplo, mayor elogio. El amor y el cariño, eso sí, siempre deben ser incondicionales, pero no así los halagos.

Os dejo esta guía que puede seros realmente útil realizado por el Hospital Sant Joan de Déu y bajo la dirección de Jaume Pérez-Payarols. Bajalo pinchando AQUI o en la imagen...



¿Qué os ha parecido esta guía?

Nos vemos el próximo día...


jueves, 12 de diciembre de 2013

Las 5 claves para educar niños tolerantes a la frustración

¿Tu hijo está acostumbrado a conseguir lo que quiere a la primera? ¿Tiene se enfada cuando no le das todos sus caprichos? Si la respuesta es afirmativa, es posible que tu hijo/a tenga baja tolerancia a la frustración.

Aprender a tolerar la frustración desde pequeños permite que nuestros hijos puedan enfrentarse de manera positiva a las distintas situaciones y dificultades que se les presenten en la vida.

La frustración es una actitud que aparece cuando un deseo, un proyecto, una ilusión o una necesidad no se llega a satisfacer o cumplir.

Por otro lado, la tolerancia es la capacidad que tenemos para manejar estas dificultades que se presentan, por tanto, es muy importante dotar, desde la más tierna infancia, de herramientas que permitan a los niños tener una vida emocionalmente estable en la actualidad y en lo que vendrá en el futuro.

Cuando un deseo o una necesidad no se cumplen, los adultos -y también los niños- experimentamos en mayor o menor medida una serie de emociones como el enfado, la tristeza, la angustia, la ansiedad,  que van unidas a la frustración. Como cada uno somos único e irrepetible, nos enfrentamos y reaccionamos ante estos hechos o eventos de manera diferente y los aprendizajes tempranos y la educación recibida juegan un papel fundamental.

Por lo tanto, tolerar la frustración nos hace ser capaces de afrontar los problemas y las limitaciones que nos encontramos a lo largo de la vida, a pesar de las molestias o incomodidades que nos causan. Lo bueno es que al tratarse de una actitud puede trabajarse y desarrollarse. Así que, aún estamos a tiempo de empezar a enseñar a los niños a tolerar la frustración.

Características de los niños que no toleran la frustración

- Dificultades para controlar sus emociones.
- Son impulsivos e impacientes.
- Buscan satisfacer sus necesidades de manera inmediata, por lo tanto, cuando se enfrentan  a la espera o al aplazamiento de sus necesidades, pueden tener rabietas y llanto fácil.
- Son más exigentes.
- Pueden desarrollar, con mayor facilidad, cuadros de ansiedad o depresión ante conflictos o grandes dificultades.
- Son más egocéntricos, piensan que todo gira a su alrededor y que lo merecen todo, por lo que sienten cualquier límite como injusto. 
- Son poco flexibles y adaptables en sus razonamientos.
- Son más radicales en su forma de pensar, las cosas son blancas o negras, no hay punto intermedio.

¿Qué puedes hacer?

Estas son las 5 claves que te ayudarán a criar niños tolerantes a la frustración y a las dificultades:

.- Da ejemplo. La actitud positiva de los padres a la hora de afrontar las situaciones desfavorables es el mejor ejemplo para que los hijos aprendan a enfrentarse a sus problemas.

.- Enséñale a esforzarse. Enseña al tus hijos que para conseguir recompensas es imprescindible esforzarse. Así aprenderá que el esfuerzo es, en muchas ocasiones, el mejor camino para solventar algunas de sus dificultades.

.- No cedas ante sus rabietas y enfados. Las situaciones frustrantes derivan, en muchas ocasiones, en enfados. Si como padre/madre cedes ante ellas, el pequeño aprenderá que esa es la manera más eficaz de resolver sus problemas.

.- Márcale objetivos. Enséñale a tu hijo a tolerar la frustración marcándole objetivos realistas y razonables, pero sin exigirle que se enfrente a situaciones que, por su edad o madurez, es incapaz de superar.

.- Convierte su frustración en aprendizaje. Las situaciones complicadas pueden ser una magnifica oportunidad para que el niño aprenda cosas nuevas y las recuerde creando un aprendizaje. De esta manera, podrá afrontar el problema por sí mismo cuando vuelva a aparecer.

¿Tus hijos son tolerantes a la frustración? ¿Qué piensas de estas claves que te sugiero?

Hasta el próximo día!!

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Cuento enseñar a dar cariño a los niños

Muchas veces pensamos que lo imprescindible a la hora de educar es dar cariño. Efectivamente, es fundamental para el desarrollo psíquico y emocional de los niños. Pero no debemos olvidar que ellos también pueden y deben expresar sus sentimientos y uno de ellos es precisamente el cariño y el amor. En la consulta últimamente veo muchos niños que no expresan emociones a los padres y esto tiene que cambiar. También debemos saber recibir y valorar ese cariño, cuando nos lo dan, ya que ellos tienen sus maneras distintas de expresarlo. 

El cariño es imprescindible en su desarrollo, los abrazos, las caricias y los besos ayudan a crear un estado de confianza y seguridad en los pequeños. El conflicto llega a la hora de determinar hasta que punto debemos llevar ese "cariño" en determinados momentos como, por ejemplo, la hora de dormir o de comer, actividades en las que los límites y nuestras conductas deben ser más rígidas, en cambio en estas actividades, expresar cariño, se convierte en un gran reforzador de buena conducta para ellos y debemos utilizarlo.

Etapas del cariño en los niños

Entre 2-5 años de edad nuestros hijos pueden ser auténticas “pegatinas” de nosotros, especialmente con las madres. Viven muy intensamente el apego y la dependencia tanto física como emocional y muestran cariño con besos y abrazos en cualquier situación. 

Conforme van creciendo, se van haciendo más independientes y comienzan a ocultar sus sentimientos, al menos cuando están delante de compañeros de clase, del colegio, de sus amigos o de otros familiares, pero, por supuesto, siguen necesitando ese amor y apoyo, sólo empiezan a expresarlo de manera distinta. Poco a poco se va haciendo más notoria la comunicación a través del lenguaje oral y menos a través del lenguaje corporal. 

Cuento Besos y achuchones

Para trabajar esto con los más peques, hoy os presento el cuento "Besos y achuchones", en el que su autora Alicia Borrás y su ilustradora Matilde Portalés Raga, nos cuentan en sus 20 páginas con coloridos dibujos, como nos hacen sentir mejor los besos y los abrazos en nuestras vidas, sin distinción de edad, ya sea desde los más pequeñitos hasta los más mayores de la familia.

Se trata de un libro de lectura y aprendizaje recomendado para niños desde un año. Lo puedes descargar en versión pdf, ya sea para imprimir, o tambien para leer con tu peque directamente desde el móvil o la tablet.

Puedes descargarlos pinchando AQUI o en la imagen...



Estos son algunos de los mensajes que verás en este cuento tan dulce y mimoso...

* Los besos y los abrazos salieron a pasear con unas ganas inmensas de achuchar y de estrujar.

*Un beso de sol limón se acerco a un niño muy pillo y le lavó las mejillas con sus rayos amarillos.

*Un abrazo largo y largo acunó a Doña Señora, que durmió en nubes de cielo durante horas y horas.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy...

Hasta la próxima semana!

martes, 26 de noviembre de 2013

Trastornos de ansiedad en niños

La ansiedad en una emoción que nos afecta a todos y la experimentamos prácticamente a diario. Es normal sentirse ansioso, pero la ansiedad cuando fluctúa de niveles muy bajos a niveles muy altos el rendimiento social, personal y académico del niño pueden verse afectados significativamente. En niveles moderados, la ansiedad es buena, porque aumenta su atención al peligro o les mantiene alerta cuando necesitan rendir en algo de mejor forma como ante un examen o cuando van a actuar en una obra de teatro. La ansiedad puede surgir de circunstancias reales o imaginarias. Por ejemplo, nuestro hijo puede sentirse ansioso por un examen (real) o puede estar demasiado preocupado por creer que hay un monstruo en su armario (imaginaria).

Los miedos constituyen un factor casi constante en el transcurso del desarrollo de los niños. La aparición de la ansiedad en ellos,  lejos de constituir un rasgo patológico o problemático, indica una evolución en la que podemos observar la conciencia que el niño va adquiriendo acerca de su propia identidad, de sus limites y de sus herramientas.


Conforme van creciendo aparecen algunos miedos considerados normales. Entre los 6 y 18 meses empieza el miedo a la oscuridad y a lo desconocido. Cerca de los 8 meses brota la angustia ante el rostro de un extraño, reacción que revela el reconocimiento y la individualización del rostro de los padres. En esta fase únicamente la presencia de una figura conocida puede calmarle.

En la segunda infancia (2-3 a 6-7 años), la naturaleza de los miedos es más amplia; aparecen miedos a:
A partir de los 7 años se surgen miedos relacionados con el rendimiento escolar y deportivo, miedos más existenciales y el clásico miedo a la muerte.

¿Cuándo se convierte en un trastorno de ansiedad?

Básicamente, cuando la ansiedad afecta significativamente en el desarrollo normal de su vida, así como también cuando las manifestaciones son muy intensas. Normalmente, la mayoría de éstos miedos se resuelven espontáneamente al ir creciendo el niño. Pero si el niño tiene un miedo exagerado o desproporcionado que interfiere con su vida diaria, esto indica que hay un problema de mayor envergadura y que debemos buscar ayuda psicológica profesional.

¿Cuáles son los trastornos más habituales?
- Trastorno de ansiedad generalizada
- Fobia social y/o Fobia específica (animales, ruidos fuertes, terrores nocturnos, etc).
- Trastorno de estrés postraumático
¿Necesita mi hijo ayuda?
Responder a las siguientes preguntas puede sernos útil para decidir si nuestro niño precisa de ayuda externa profesional:
  • ¿Es la ansiedad típica para un niño o niña de su edad?
  • ¿Aparece la ansiedad en situaciones específicas o es más generalizada?
  • ¿Es un problema que está durando bastante tiempo o es reciente?
  • ¿Qué sucesos pueden estar contribuyendo a los problemas?
  • ¿Cómo se ven afectados su desarrollo personal, social y académico?
Estas preguntas te ayudarán a sopesar la magnitud del problema y valorar si necesitas una opinión profesional que lo valore con más profundidad.

Si la ansiedad es atípica para la edad del niño o niña, está durando demasiado tiempo, no parece mejorar, y está causando problemas importantes, entonces se recomienda hablar con un profesional, como el psicólogo escolar o acudir a un psicólogo privado, así podremos valorarlo y darte un análisis más detallado de la situación. 
Tratamiento

Las técnicas terapéuticas que más utilizamos con niños los psicólogos ante problemas de este tipo son las mismas que las que se usan en el tratamiento de los adultos, eso sí adaptadas. Más que en aspectos conceptuales, las diferencias radican en la adaptación de las herramientas a la edad y a las características del niño. Las técnicas más frecuentes son: 

-. Técnicas de exposición
-. Relajación
-. Técnicas de modelado
-. Técnicas cognitivas
-. Técnicas a través de juegos, cuentos, etc.
-. Entrevistas familiares y con la escuela

Si crees que tu hijo/a puede necesitar ayuda ponte en contacto con nosotros, podemos ayudarte!

Hasta la próxima semana!

martes, 19 de noviembre de 2013

Bulliyng


El acoso escolar o el coloquialmente llamado bullying es uno de los principales problemas a los que se enfrentan hoy en día los jóvenes en los colegios e institutos de nuestro país. Los datos son alarmantes, según la organización mundial de la salud uno de cada cuatro escolares sufre maltrato y acoso diariamente. Es una forma de tortura en la que el un chico/a o un grupo de ellos someten a maltrato a un compañero. Cualquier forma de maltrato físico, psicológico, verbal o cibernético que se ejerce sobre un escolar durante un tiempo prolongado se considera bullying.

Los jovenes que se ven sometidos a este tipo de acoso viven atemorizados, tienen pánico de ir al colegio o instituto y en algunos casos llegan a tener depresión y pensamientos de suicidio que, en ocasiones, llevan a cabo. Son situaciones realmente muy peligrosas en las que, en ocasiones, ni los propios padres son conscientes de la gravedad del problema.

Tipos de Bullying
  • Agresiones verbales. Dentro de este apartado entrarían los insultos, hablar mal de alguien, difundir falsos testimonios, mentiras o rumores malintencionados sobre un compañero. 
  • Agresiones psicológicas. En este caso encontramos las intimidaciones con la intención de provocar miedo y conseguir que la víctima haga algo que no quiere hacer como dar su dinero u objetos personales o cualquier otra cosa bajo coacción intimidatoria.
  • Agresiones físicas. Aquí encontramos las palizas, golpes o empujones, además de los robos o el destrozo de sus cosas u objetos.
  • Aislamiento social. Otra manera de bullying, más habitual de lo que parece y que pasa más desapercibida, consiste en aislar a la víctima impidiéndole participar en las actividades de los compañeros de clase o, en algunos casos, dejar de hablarle, haciendo que los demás tampoco lo hagan, consiguiendo que nadie se relacione con el/ella. 

  • Agresiones sexuales. Aquí encontramos todas las agresiones que tienen como objetivo hacer que la víctima se sienta humillada o incómoda. La forma más frecuente del acoso sexual en el colegio es mediante los teléfonos móviles o a través de las redes sociales. 
  • Agresiones racistas. En algunos casos, la manera más habitual que utilizan los agresores son los insultos racistas cuando la víctima pertenece a alguna minoría como la latina, negra, etc.
  • Actualmente, la tecnología y las redes sociales son los medios de contacto que se han convertido en un nuevo modo de acoso ampliando su alcance a un mayor número de personas.
¿Cómo puedo detectarlo en mi hijo?

Las consecuencias del acoso escolar son muchas y profundas para quien las sufre y padece, después de un tiempo se hacen evidentes y podemos notar que nuestros hijos tienen un bajo autoconcepto de sí mismos, sus actitudes son más pasivas, están deprimidos o ansiosos y también es muy notorio que pierden interés por los estudios, lo cual puede desencadenar una situación de fracaso escolar.

Si observas en tus hijos conductas extrañas, lo ves constantemente triste, enfadado, deprimido o ves que evita ir al colegio/instituto o no quiere ir a alguna actividad, enciende tu alarma porqué es posible que tu hijo/a esté sufriendo algún tipo de abuso. 

¿Cómo combatirlo en el colegio?

En España ya hay centros con programas para prevenir el acoso escolar, como es el caso del programa: “TUTORIA ENTRE IGUALES” que se lleva a cabo en diferentes centros de Barcelona, Aragón y Castilla la Mancha.

El psicólogo educativo Andrés González Bellido afirma que “Es una estrategia educativa para disminuir la violencia y el acoso escolar dentro de los centros educativos tanto de primaria como de secundaria”.

A continuación tenéis un vídeo que os muestra el funcionamiento de este programa tan interesante.




Si crees que tu hijo/a sufre algún tipo de abuso puede ser una buena opción acudir a un psicólogo que pueda evaluar la situación antes de que empeore y poneros en contacto con el centro escolar para hacer algo al respecto antes de qué sea demasiado tarde y las secuelas sean peores.

Hasta el próximo día!!

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Hablar de sexo con los niños

¿De dónde vienen los niños? Cuando nuestro niño hace esta pregunta, algunos padres nos ponemos nerviosos y recurrimos al cuento de la cigüeña pero, esto es un error. Los pequeños y curiosos no tardan en buscar otras respuestas que los lían aún más. La sexualidad nunca debemos convertirlo en un tema tabú en casa.

Cuándo hablar sobre sexualidad con tus hijos

Antes o después, tus hijos empezarán a hacer preguntas sobre sexo. ¿Es posible hacer más fácil esta charla sobre educación sexual? Sí que lo es. El truco está en mantenerse firme, no inventar o mentir, no evitar ni evadirse de la pregunta y no contestar más de lo que tu hijo pregunte. Lo ideal es hablarle de sexo poco a poco, es decir, en la medida de su curiosidad, sus conocimientos previos sobre el tema y según la edad que tenga. Para averiguar qué grado de información tiene y cuál es el que precisa, empieza por hacerle tú las preguntas.

Es conveniente empezar a hablar de sexo con tu hijo desde el momento en que él comience a conocer su cuerpo y a nombrarlo. Evitemos dar otros nombres a las partes genitales para que el niño no se sienta confundido.

7 Claves para abordar el tema

-- Los padres debemos educar en un sentido completo y óptimo, en todos los ámbitos. No debemos delegar momentos educativos a otros miembros como los abuelos, la escuela o los amigos. Puede acarrearnos desagradables sorpresas.

-- Los niños no se traumatizaran con el sexo si les transmitimos amor y naturalidad. Al contrario: la prohibición, coacción, ocultación o mostrar el sexo como algo malo y pecaminoso genera traumas y rebeldía.

-- No hay nadie como nosotros para saber cuándo nuestro pequeño está preparado para comenzar a tener relaciones sexuales sanas, siempre que lo conozcamos bien y mantengamos una comunicación cordial y fluida.

-- Si abordamos el tema a tiempo evitaremos males mayores. Si esperamos, el resultado será peor y más complicado.

-- Nuestros niños crecerán con mayor seguridad si tenemos con ellos una buena comunicación desde muy pronto. Seremos su guía para enfrentarse a la vida y prevenir riesgos en las relaciones sexuales y otros temas.

-- No tenemos que meterles miedo en temas de sexualidad, pero deben conocer los riesgos que existen. Conocer algo es prevenirlo.

-- Si se presentan problemas, tenemos que estar ahí para ayudarles. Conseguir que se sientan culpables sólo aporta miedo y más dolor del que ya les causa esa situación por sí misma.

Cuento sobre sexualidad

Hoy os presento "No me cuentes cuentos" un cuento sobre sexualidad para leer en familia con niños y niñas a partir de los 3 años. Sus autores Carlos de la Cruz y Mario de la Cruz han sabido plasmar el tema de la sexualidad humana de una forma amena, sencilla y natural y convertirá este momento difícil para algunos padres en una forma de responder a sus hijos sus dudas de manera sencilla y cómoda.

Podéis encontrar en cuento pinchando AQUI o en la foto


¿Qué os parece este material para abordar el tema con vuestros hijos? Espero vuestras opiniones.

Hasta el próximo día!!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Miedo a la oscuridad

El miedo a la oscuridad se considera un temor evolutivo, una etapa normal del desarrollo de los pequeños. De hecho, uno de cada tres niños de entre tres y cinco años lo padece. Esto no quiere decir que no haya que hacer nada al respecto, debemos ayudar nuestro hijo a superarlo para que la noche sea un momento de descanso y no termine en una fobia. 

Como hemos dicho, este temor a la oscuridad forma parte de los miedos infantiles habituales, surge a partir de los 18 meses de vida, pero lo más habitual es que debute entre los tres o cuatro años, y se extienda hasta los ocho o nueve años generalmente. 

¿Qué puedo hacer para ayudarle a superar el miedo a la oscuridad? 

1. Utiliza el juego para que venza el miedo. La mejor manera de trabajar con los niños es mediante el juego. Se pueden plantear juegos clásicos que impliquen llevar los ojos cerrados, como la gallinita ciega, ponerle la cola al burro, reventar una piñata, etc. Otra opción son los juegos de semi-penumbra como las sombras chinescas o en penumbra como contar cuentos o realizar juegos como reconocer objetos mediante el tacto.

2. Deja encendida alguna luz tenue. No es malo dejar alguna luz encendida, pero tiene que ser muy tenue. Lo ideal es que casi no ilumine pero que sí deje algo de claridad en la habitación.

3. Establece rutinas relajantes. Si se transmite que ir a la cama y apagar la luz es parte de una cadena de conductas (que comienza con un baño y sigue con un biberón o un vaso de leche y un cuento), será mucho más fácil que concilie el sueño y todo esto evitará que sea invadido por los miedos.

4. Enséñale que la casa es un entorno seguro. Acompañale a comprobar que en ese lugar que teme no hay nada. Los lugares más comunes que generan miedo es debajo de la cama, el interior del armario y los huecos de detrás de las puertas.

5. Evita cosas que incrementen su temor. Si tu hijo manifiesta signos de miedo a la oscuridad, es importante que evites que vea películas o programas de televisión de miedo o que escuche historias que puedan asustarlo.

Rutina recomendada para antes de dormir

1. 15 minutos antes, avisa a tu niño que está llegando la hora de dormir. Esto hará que se vaya preparando.

2. Realiza juegos tranquilos antes de dormir o que vea dibujos relajados en la televisión.

3. Báñalo y ponle el pijama.

4. Acuéstalo y cántale o cuéntele un cuento, queremos conseguir que estos momentos previos al sueño sean tranquilos y relajantes. También puedes hablar con él de algo agradable que le haya sucedido durante el día.

5. Despídete de tu hijo, dale un beso, las buenas noches, apaga la luz y déjalo solo en la habitación.

Cuento miedo a la oscuridad

Os dejo el enlace para descargaros un cuento que os puede ayudar a trabajar el miedo a la oscuridad con vuestros pequeños. El libro se titula "Tengo miedo a la oscuridad" y su autora es Jacqueline East. Podéis descargar el cuento pinchando AQUÍ o en la imagen...


¿Tienen vuestros hijos miedo a la oscuridad? ¿Qué os parece este cuento para paliar el problema? ¿Os ha parecido efectivo? Espero vuestros testimonios...

Hasta el próximo día!



martes, 29 de octubre de 2013

7 Claves para acabar con los problemas de alimentación

Los problemas de alimentación afectan al 25% de los niños sanos y al 80% de los que tienen algún tipo de enfermedad crónica.

Los trastornos de la conducta alimentaria que afectan en la primera infancia (de 0 a 6 años) y que le impiden al niño crecer y engordar pueden ser debidos a una causa orgánica, pero también puede deberse a una alteración en el vínculo materno-familiar.

Una intervención temprana en estos problemas de alimentación que suceden en los primeros años de vida, es básico para la prevenir posibles alteraciones en el desarrollo emocional del niño y en la construcción de un vínculo afectivo estable con los padres.

El papel del psicólogo es clave para tratar a los niños en sí mismos como a vosotros como vínculo familiar para así, romper el mecanismo que mantiene los síntomas de ese trastorno alimenticio.

¿A que pueden ser debidos?

- Aversión alimentaria. Es aquella que padecen aquellos niños que solo quieren comer un tipo de alimentos, por ejemplo, puré de un mismo color, de un sabor o de una textura concreta, aquellos que no mastican o aquellos que se niegan a comer determinadas cosas. 

- Enfermedad. Algunos niños que padecen alguna enfermedad y que, incluso, llevan un botón gástrico  vía que lleva a la alimentación directa al estómago, por lo que nunca han comido por boca. El tratamiento se realiza en el hospital y con la presencia de los padres, para que progresivamente ellos mismos aprendan y puedan hacerlo.

¿Qué podemos hacer?

Cuando los niños no comen debido a una aversión alimentaría nosotros como padres podemos seguir algunas pautas para que estas resistencias vayan disminuyendo hasta conseguir que presenten una alimentación normalizada.

1. Fomenta un ambiente agradable en las comidas. La hora de comer debe ser armonioso y agradable para el niño. Evita que la comida esté relacionada al castigo, si no se acaba lo que hay en el plato.

2. Modifica su percepción de la cantidad de comida. Sirve al pequeño la cantidad de comida que precisa en función de su edad en un plato más grande. De esta manera, creerá que hay poca cantidad de comida dentro del plato.

3. Anímale a ser autónomo. Puede motivarle poner la mesa, déjale que se sirva él mismo y que decida y tenga cierta autonomía sobre sus gustos gastronómicos.

4. Comer en familia. Siempre sea posible permítele que coma en familia para que aprenda de vosotros los hábitos alimenticios, asimilando la conducta y el modelado familiar.

5. Fomenta una alimentación sana y equilibrada. Permítele que escoja su menú, esto puede influir en el éxito o en el fracaso de su alimentación. El éxito significa que tu hijo debe probar una variada cantidad de alimentos saludables para ir acostumbrando su paladar a las distintas texturas y sabores.

6. Evita caprichos y exquisiteces. La hora de la comida tiene un lugar, un tiempo y objetivo claro, preciso y necesario.

7. Sírvele sólo lo que necesita. Tu hijo no puede comer la misma cantidad que vosotros como adultos. Deja que él, en la medida de lo posible, decida y coma la cantidad de comida que necesita para satisfacer su hambre y desarrollar de forma sana sus gustos.

¿Qué os parecen estos consejos? ¿Habéis aplicado alguno con vuestros hijos/as? No dejes de contarnos vuestras experiencias seguro que pueden ayudar a muchos padres.

Hasta el próximo día!!

jueves, 24 de octubre de 2013

Sobreproteger a tus hijos

Las prisas, las ganas que tenemos de que nuestros hijos disfruten de su infancia, el ansia del perfeccionismo, etc, pueden llevarnos como padres a anticiparnos en la satisfacción de las necesidades de sus hijos y a evitarles algunas dificultades. Si les protegemos en exceso, se les puede perjudicar más que beneficiar. No podemos mantener a nuestros pequeños constantemente en una burbuja, convirtiéndolos en el centro de todas las miradas y privándoles de todas las dificultades y peligros.

Ya desde muy pequeños empiezan a buscar ser independientes y a investigar todo lo que les rodea: tocan, chupan y huelen cualquier objeto que cae en sus manos. Los padres pensamos que su comportamiento es peligroso o dañino y, a veces, les sobreprotegemos pensando que así estarán mejor cuidados. ¡Evita cometer estos errores y deja que tu hijo disfrute con sus hallazgos!

Los expertos definen la sobreprotección "como un exceso de celos en el cuidado de los pequeños, tanto que, a veces, les ofrecemos cosas que ni siquiera nos han solicitado". Además, la sobreprotección supone una dedicación absoluta al cuidado de los niños, hasta el punto de intervenir en cualquier situación problemática o conflictiva que se les presente, con lo que impedimos su aprendizaje y, por lo tanto, su adecuado desarrollo en su camino hacia la madurez y posterior adultez.

¿Qué puedes hacer?

A continuación, te ofrezco algunas pautas que te van a ayudar a proporcionar a tus pequeños los cuidados que necesita para sentirse seguro y querido, sin que caigas en una excesiva protección:


  • Deja que se enfrente a las dificultades, que se adapte a un entorno que cambia constantemente y a que desarrolle sus habilidades por sí mismo.

  • Déjale respirar, no puedes estar permanentemente controlándole o encima de él con preguntas o preocupaciones por su bienestar y salud.

  • Fomenta que aprenda a pensar por sí mismo, que asuma nuevos retos (como aprender un nuevo deporte), a tomar la iniciativa y a tomar sus primeras decisiones. Ofrécele sugerencias, pide su opinión, tenlo en cuenta...

  • Anímale a que juegue o realice actividades con otros niños, sin la presencia constante de los mayores.

  • No le des todo lo que pida o todo lo que crees que necesita. Enséñale el valor del esfuerzo y todo el aprendizaje que llevan superar las dificultades y la frustración. 

  • Demuéstrale que estás a su lado cuando te necesite, pero para apoyarle, no para solucionar sus problemas y hacer sus tareas.

  • Permite que pase tiempo con otras personas cercanas para establecer vínculos afectivos como con abuelos y tíos e “independizarse” un poco de vosotros.

  • Trátale de manera acorde a su edad.  Que coma solo o se vista cuando ya pueda hacerlo; y a medida que van pasando los años, quítale el chupete, el biberón, la silla de paseo...

Guía estilos educativos

A continuación os facilito una guía sobre los estilos educativos empleados a la hora de educar a los hijos y que consecuencias puede tener cada uno de ellos en la crianza de vuestros pequeños. En ella se habla de la sobreprotección ampliando un poco más este tema.

Esta guía está realizada por la Junta de Andalucía y la Consejería de Salud de la misma. Entra dentro de un programa de apoyo a madres y padres de adolescentes realizado por el departamento de Psicología evolutiva y de la educación de la Universidad de Sevilla. 

Creo que esta Guía va a seros muy útil, pincha AQUÍ o en la imagen de abajo para descargarla...




¿Qué estilo utilizáis con vuestros hijos? Vuestras opiniones y dificultades pueden ayudar a muchos padres, animaros a opinar!!!

Hasta el próximo día...

martes, 15 de octubre de 2013

Niños superdotados

¿Cómo podemos saber si nuestro hijo/a es superdotado? Hay dos formas complementarias para determinarlo: observando sus particularidades características y conductas y/o mediante test o pruebas. La superdotación y las altas capacidades son conceptos todavía controvertidos y sujetos a  polémica respecto a lo que significan y a su evaluación e intervención. En general si que sabemos que este término se emplea para designar a esos pequeños que poseen una inteligencia superior pero no logramos atribuir apriori que más características forman parte.

A día de hoy sabemos que la superdotación incluye, además, de una alta inteligencia, una serie de características y capacidades que van más allá de un simple número. Por tanto, un CI (Cociente Intelectual) igual o superior a 130 o una capacidad intelectual alta serían una condición necesaria pero no suficiente.

Diferencias entre superdotación, altas capacidades y precocidad

Superdotación

  • CI superior a la puntuación de 130 en la Escala de Inteligencia Stanford-Binet. 
  • Gran motivación por lo que les gusta, llegando a ser obsesivos. 
  • Muy creativos siendo capaces de generar respuestas nuevas e ingeniosas ante nuevas situaciones o retos. 
  • Hipersensibilidad
  • Afán de protagonismo o liderazgo (que, a veces, no consiguen)
  • Baja tolerancia a las críticas o al cuestionamiento de sus puntos de vista
  • Gran riqueza de vocabulario
  • Muy buena memoria 
  • Perfeccionismo extremo
  • Muy exigentes consigo mismos 
  • Sentido del humor peculiar
Altas capacidades
  • CI alrededor de 120-130
  • Pueden manifestar, en diferente medida, las características señaladas en la superdotación aunque serían menos pronunciadas en general.
Niños precoces
  • Avance significativo en algunos hitos evolutivos en un momento dado de su ciclo de desarrollo (hablan antes con mucho vocabulario, aprenden a leer con solo 4 años, etc.).
  • Aprenden rápido y bien, marcando diferencias significativas con sus compañeros
  • Creatividad 
  • Motivación e implicación en las tareas
¿Cómo identifico si mi hijo/a es superdotado?

A nivel cognitivo

- Muy Observador
- Extremadamente Curioso
- Intereses Intensos
- Excelente memoria
- Gran Capacidad de Atención
- Muy buena forma de razonar
- Relaciona ideas, objetos o hechos, rápida y fácilmente
- Pensamiento fluido y flexible
- Excelentes habilidades de solución de problemas
- Aprende rápido, con poca práctica y repetición

A nivel relacional y/o emocional

- Interesado en temas filosóficos y sociales
- Muy sensible y emocional 
- Perfeccionista
- Enérgico
- Sentido del Humor bien desarrollado
- Motivado intrínsecamente
- Amplio vocabulario
- Lee rápida y ampliamente

¿Qué podemos hacer como padres?
  • Enseñar disciplina y poner límites a sus conductas como lo haríamos con cualquier otro hijo.
  • Evitar cualquier tipo de comparación con hermanos, familiares u otros niños.
  • Debido a sus altas capacidades de comprensión del entorno social, pueden sufrir cierto rechazo por parte de los demás niños que lo ven como el "listillo" de la clase o "raro".
  • Realizar actividades que rellenen su afán de aprender como viajar, visitar museos, cine, teatro, exposiciones científicas, lugares históricos, etc.
  • Entender su incansable necesidad de saber más. Proporcionarle acceso regulado a distintas y variadas fuentes de información tales como libros, ordenadores, internet, enciclopedias, etc. Tenemos que apoyar sus intereses y pasiones en la medida de lo posible.

A continuación os facilito el enlace a una guía para padres elaborada por la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias que os será muy útil para entender más y mejor a vuestro hijo y en la que nos facilitan más pautas para ayudaros en esta ardua tarea de educar. Pincha AQUI para descargarla.